El trabajo de la Arquitectura

Conferencia. Paco Alonso de Santos. 2 de diciembre 2011

 

 

Conjunto Monumental de El Molar

La Campa Ferial, que enmarca el conjunto de la actuación y sitúa en armonioso distanciamiento las individualizadas Formas Estructurales, responde al concepto ilustrado de Territorio-Paisaje que tiene en cuenta una visión utilitaria y finalista de poner en producción sostenible los recursos naturales, y a su vez establecer las relaciones entre el paisaje, la memoria y la identidad nacional, es decir, una experiencia estética o de recogimiento místico con las formas del paraje autóctono, escenarios rurales que se sienten como algo ‘nuestro’. Todo ello apoyado en las ideas fundamentales de la geografía moderna, formulada ya con claridad por sus fundadores Alexander Von Humboldt y Karl Ritter: la idea de que el paisaje es la expresión visible de un orden natural que comprende al hombre.

 

 

Respuesta al futuro: la arquitectura está por descubrir.

Hay dos hechos diferenciales, el arte arquitectónico y el espacio profesional.

Trabajar es necesario para vivir pero el vivir no es necesario en sí mismo, no tiene sentido el vivir por vivir.

El trabajo es un puente orgánico necesario frente a cualquier incertidumbre. Y necesitamos la relación directa con los objetos, estamos vinculados a ellos. Los romanos hacían la argamasa mezclada con sangre para que tuviera una mejor consistencia.

Proyectar es concebir la vida, es un sacrificio que exige un contacto directo de los puentes orgánicos. La piedra de toque, el vínculo del hombre con el mundo es el trabajo.

 

Por otro lado la arquitectura como trabajo de un esfuerzo pasado: pensar es retroceder. Cuando más pienso más retrocedo al pasado.

Hemos renunciado en esta sociedad capitalista y dominada por lo sajón a utilizar como hacían los latinos los sentidos para pensar, como nos ilustra René Quinton en sus estudios sobre la conservación muy críticos con las teorías de Darwin: el esfuerzo del animal por conservar la temperatura original, la del primer mar de dónde toda la vida surgió, es lo que la permite atravesar las glaciaciones, la temperatura de conservación. Y esta ley es la que conserva la inteligencia humana, la ley de la conservación, para eso sirven los inventos para mantener el equilibrio. El pasado somos nosotros, la arquitectura está por descubrir, es el futuro.

El arte de la arquitectura depende de las individualidades, de lo singular y en la continuidad de su desarrollo es imprescindible. El ejercicio profesional es otra cosa.

Lectura de la comedia burlesca “Trabajo de amor perdido”, de Shakespeare, de 1595, eso es lo que es la arquitectura, nuestros proyectos. Escrita en el mismo periodo que “A buen fin no hay mal principio” y “la fierecilla domada”.

Nos habla de los esfuerzos vanos perdidos, del dilema de si conviene estudiar o conviene vivir. Lo cualitativo es la visión pobre de lo cuantitativo.

Buscar la defensa de la unidad de la forma, que nos lleva a la idea de Dios, de lo sagrado; forma como algo que entiende el mundo: la unidad con la unidad, lo sagrado que nos lleva a la oscuridad, al silencio…Dios es silencio…y en la unidad eternamente.

Louis Kant dijo después de su visita a Italia que la arquitectura está cerrada, está toda hecha, así demostró su admiración por Italia.

La solución está ahí, aunque no la veamos, queramos o no queramos, la forma es así por su desarrollo, el pasado se nos aparece.

Visiones de Naum Gabo y Constantin Brancusi, fuentes y la columna sin fin, arte puro, sincero y verdadero, comprometido con la técnica…el manifiesto realista. Max Bill a veces hace joyería, artesanía pero no arte.

 

En el cómo está el arte. La ocultación es artesanía. El cómo es el problema artístico.

 

Las leyes de la naturaleza iguales para todos, el adonis y el enano son lo mismo, las figuras geométricas aparecen donde tienen que aparecer, así es el trazado canónico.

La ley de la constancia, la ley del carbonato cálcico es la que no perece, porque nosotros estamos compuestos de ella misma. Los materiales modernos no funcionan frente a los antiguos que son el toque verdadero, de la proporción, la osmótica salina. Volvemos a los ensayos de René Quinton.

La forma es la que sostiene todo, la filogenia estructural, lo cualitativo es lo pariente de lo cuantitativo.

Jean Marie Gustave Le Clézio en su obra de juventud “El éxtasis material”  nos habla de la materia, de menos mal que existe.

Pero lo importante es el resistir, el último reducto, es la idea de trabajo.

Las imágenes de Francisco Torrent y Guasp, el medicó y anatomista, amante del dibujo, reinventó el corazón. El corazón es un músculo lineal, enrollado sobre si mismo elicoidalmente. El tejido material asume un papel, su configuración geométrica al encogerse y estirarse hace fluir la sangre.

 

Volvemos a la idea de observar lo que se ve. Analizarlo, su descubrimiento se debe en parte a su amor por el dibujo, analiza el corazón de otra manera, dibujando y observando lo que dibuja. Y así, el observar se convierte en una forma de pensar y para nosotros de hacer arquitectura. Torrent analiza de otra manera, fuera del empirismo médico, como un artista, con otro paradigma de enfoque, con la poesía, los sentimientos…que también son sistemas de conocimiento.

La poesía es conocer.

 

Reflexión al final de la conferencia: la economía, la dificultad de los medios, agudiza el ingenio humano, nos hace ver la realidad dirigiéndonos los sueños para que lleguen a buen puerto.