Gitanillo de Triana, Antonio Bienvenida, Manolete, Luis Miguel Dominguín, antes de la épica corrida en el Aniversario de la Beneficencia. Plaza de toros de Las Ventas. Madrid 1946.
¡Qué salgan bravos!
Así me despedía mi padre cuando iba a afrontar alguna prueba social o académica.
Si salen bravos puedes lucirte. Y el lucimiento, según Didi, es el temple, el control armónico de la situación.
Mi padre veía el arte de la tauromaquia (que es la danza contra la muerte) como paradigma del vivir.
Torear es el marco metafórico de todo hacer y en particular del hacer competencial.
Dibujar, escribir, toreando contra la bravura de los avatares que pueden ser mortales.
A veces he soñado que toreaba, viviendo fantasías de movimientos ajustados, pautados, retardados, plenos de placer muscular y dinámico.
Javier Seguí. 9. Temas a tratar.26.06.09
